A menudo nos topamos con sorpresas desagradables, con situaciones agresivas o con reacciones que nos incomodan porque no esperábamos esa respuesta. Estos momentos son el efecto generado por fugas energéticas.
Saber cuando inicia y termina un ciclo, es importante para que la energía no se disperse y puedas manifestar la realidad que deseas, enfocando tu poder interno hacia un objetivo claro. Todo tiene un principio y un final, reconocer los ciclos en la vida de las cosas, situaciones y relaciones, es el fluir del Tao, hay que estar atentos y respetar su ritmo…Inicio-Expansión-Declive-Final.
Si estamos atentos a estos ritmos, sin forzarlos, ni buscar cambiarlos, sino siendo receptivos y observándolos para danzar armoniosamente con ellos, empezamos a convertirnos en co-creadores conscientes de la realidad que vivimos. La intención es disfrutar, aprender de la experiencia e integrar la enseñanza que lleva implícita cada situación que atraemos a nuestra vida.
El miedo, a veces inconsciente, que nos causa la despedida y que nos recuerda a la muerte, nos impide decir `adiós´ con naturalidad, cuando es tan normal como la vida misma.
Incluso dentro de las relaciones, si somos conscientes de concluir una etapa, le estaremos dando una oportunidad de renovación a una misma persona saneando nuestros vínculos en lugar de perderlos, reforzando nuestro amor y madurando junto a la persona que apreciamos. Para ello hay que tener la intención de cierre y despedida del pasado, sellar con sabiduría y comenzar con frescura, dándole la bienvenida a una nueva energía que trae cambio, renacimiento y condiciones distintas para la vida de un nuevo capitulo.
¿Cómo se hace este cierre? Poniendo conciencia en las cosas que he aprendido de la situación o relación, qué cosas positivas me ha aportado y qué cosas no quiero repetir en la etapa que inicio.
Se honorable contigo mismo, y no repudies, critiques o rechaces a quien te ayudó en esta pequeña muerte, puesto que es tu alma quien eligió vivir esta lección. Has manifestado él o la maestra perfecta que te ha compartió la lección precisa, aquella prueba que necesitabas para aprobar el examen. Ten claro que siempre superamos con nota alta estas lecciones porque salimos más fuertes, sabios y preparados para la vida. Somos más auténticos cuando sanamos las heridas de nuestras batallas.
Deja ir agradecido lo que sabes que ya no quieres y pregúntate cómo lo vas a hacer distinto, regalándote la oportunidad de mutar tu personaje, de agregar matices nuevos a la persona que eres, atrévete a entregarte a la nueva etapa con la mejor versión de ti mismo, contento, agradecido por todo lo vivido, porque te da el impulso que necesitas para esa puesta a punto tan necesaria para Ser lo que siempre has querido Ser. `Tú mismo’ .
Ánimo…aún nos quedan muchas vivencias por experimentar, y lo mejor es ajustar nuestra actitud para que esas situaciones sean poderosamente sabias y amorosas.